Gabriel Vázquez Seijas, pbro.

Conocí a Rivera en Septiembre de 1943, el día de nuestro común ingreso en Comillas. Estaba solo en el frontón. Me acerqué a él y le pregunté: -“¿De dónde eres?”. -“De Toledo”. -“De allí era el Angel del Alcázar”. -“Era mi hermano”… Fuimos condiscípulos en Comillas y Salamanca.

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Sagrario Lancha, seglar (Toledo)

Don José fue para mí una bendición de Dios…, una palabra tierna del Padre pronunciada en mi vida que, desde temprano, ya tenía heridas. Lo conocí a mis 17 años… y se fue metiendo en mi vida de manera suave pero firme. Llegó a ser el mejor reflejo de Dios Padre que he conocido.

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Diario, 12 Octubre ’90

Prosigo resolviendo textos del libro de Lubac. La conciencia de la maternidad de la Iglesia. El sentido personal: el amor a cada una de las personas. Amor al prójimo: al cercano también naturalmente cercano; a quien nos ha puesto Dios corporalmente cerca, por circunstancias independientes de nuestra decisión, o por inspiaciones para la decisión propia. El motivo principal que encuentro -necesidad de ver al prójimo- pertenece al orden de los signos: Cristo se nos manifiesta en tal o tal hombre singular, es decir, en tal o tal persona. Ahí reside la diferencia entre la obra de un Gandhi o un Sartorius, y la obra de la Madre Teresa. Pero es preciso otro ingrediente: que el amante del prójimo signifique a la Iglesia de Cristo, al Cristo total, como se descubre al mundo. De ahí brotan una cadena de consecuencias, que diferencian las actividades meramente sociales -las prácticas de un ayuntamiento- de las actividades eclesiales: las realizaciones de Cáritas.

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Día 28 de Abril de 1990

Oración desde las 3:30. Releo, en primer lugar, los párrafos acotados o subrayados del libro de Alzubialde. Solamente alguna observación:

– La actitud radical es la actitud de la Virgen. Que no consistía en abundantes consideraciones sobre la maternidad, sino en continua contemplación de Jesús. Más aún: notar el peligro de nuestras elucubraciones, necesarias sin duda, respecto de la vida espiritual. Si no brotan de la contemplación misma, si no van empapadas de (más…)


Diario, 1 de Enero ’88

El primer proyecto al comenzar esta época, este nuevo año civil -comienzo de poca importacia ciertamente-; y sobre todo al celebrar esta fiesta de María Madre de Dios, es la insistencia en la oración, el incremento de la contemplación, y el examen, en pura fe, de mis maneras de actuar, tanto interior como exteriormente.

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Diario, 2 Junio ’85

Pienso que preciso de oración mucho más abundante; de mucha más mortificación… Intentaré esta noche dejar un cierto “cuadro hipotético”, y vivir luego los tres días siguientes en preparación inmediata y sobremanera alerta, vigilante, hasta el día solemne del Corpus…

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